miércoles, 6 de mayo de 2020

cachetazo de cuarentena.


Un ataque de ansiedad que queda a medio aparecer, a medio ejecutarse, se te queda en el cuerpo por más tiempo. No pasa nada concreto pero ahí esta, tu corazón acelerado, tu respiración entrecortada y la cabeza a mil por hora. Es gracioso como ocurre, después de tanto de creer que uno ya se inmunizo de alguna forma al mal silencioso y aparece ¡BUM! De la nada, te ahoga con fuerza. 
Un ataque de ansiedad en un contexto de casa de familia, un lugar minado donde no hay posibilidad ante esta situación particular de dejarme explotar, me encuentro entonces, tratando de calmarme mientras estoy inmersa en una ola que me hunde y me revuelca. No sé cómo, pero logro salir a la superficie y hacer la plancha. El mar sigue bravío y yo me dejo llevar. 
En algún momento me devolverá a tierra firme, pienso.


miércoles, 15 de abril de 2020

Capsula al 2011

Siempre me pregunte con que se inspiraban los grandes escritores, si con paisajes, personas, música o simplemente con el delirio de los recuerdos. Porque hay paisajes que impactan, que te dejan atónito, que no querés dejar de verlos, por miedo a sentirte gris, vacía. Las personas, cada una puede darte un ingrediente, una cualidad sobre la cual escribir, o te pueden generar sentimientos de amor, odio, rencor, que te permitan desprenderte de lo real y entrar en tu mundo, en UN mundo, el literario el de las palabras a veces borrosas, inentendibles si es que no tenés una motivación para plasmarlas. Creo que la música llena al que la siente, te inspira el alma, si dejas que entre,  podes llegar a sentir hasta la mas minima parte del cuerpo, aquella que ni siquiera sabias que existia, la música es mágica, para los que la saben escuchar. Los recuerdos, las vivencias son la parte principal querría creer yo, aunque detrás de todo hay un trasfondo, o más bien un cuidado, de que los recuerdos no se transformen en olvidos, hay que hacer malabares con ellos para que no caigan al piso y se llenen de polvo.
Ser escritor podría tomarse (para algunos) como una enfermedad, la fantasía creada, muchas veces se padece la cuestión de agarrar una lapicera ponértela en la boca y empezar a escupir tinta. O podría verse como un don, algo que unos pocos tienen, o más bien logran descubrir, ese alejarse del mundo, de los hábitos impuestos, de las costumbres para poder  instalarse en uno mismo, en los adentros, de recrear y modificar edificios, a veces vacíos, otras veces llenos,  prisiones, con columnas efímeras que te encierran. Y buscar incansablemente la manera o la respuesta de romper esos barrotes, o de encontrar un recuerdo que los derrumbe. En fin, no quiero confundirlos, es que me gusta plasmar a veces, lo complejo que es mirar el mundo, desde otro mundo.

El abrazo pequeño


El abrazo pequeño. Dos manos entrelazadas.
El abrazo mas constante, dos manos caminando juntas, bailando en un balanceo casi imperceptible. 
El abrazo pequeño, desprevenido, constante y seguro, el abrazo que tiene un tiempo. 
Sostenerse ¿Cual es la mano que sostiene y cual es la que se deja caer sobre la fuerza gravitatoria de la otra?
El equilibrio pequeño. Una ciencia física que todos practicamos y ninguno conoce. 
¿Cual es la física que lleva a dos manos a juntarse? 

En tiempos que solo saben de balbuceo


El cuerpo, el muro de lo ya conocido y lo que hay por descubrir.
El cuerpo como la barrera para despertar al conocimiento, cárceles del alma que no vacila.
El cuerpo como un objeto torpe carente de conocimiento sobre el funcionamiento del mismo, del accionar de su mecánica.

La carne, torpe desconocimiento de sus dimensiones intenta todo el tiempo, todo el tiempo, todo el tiempo, encontrar una similitud en otra carne, un espejo que sea amigo de mi reflejo. Van así recorriendo la búsqueda de otro/conocido/parecido para descubrir en pares la forma de andar.

El cuerpo como canal del alma como medio de encuentro con el otro, ¿nos dejaremos llevar por una alarma corporal? ¿Existirá tal cosa? O simplemente es lo energético lo que conecta y ese deseo por y para el cuerpo decanta solo, mas tarde, o no decanta jamas. 

¿Se puede hablar de conexión sin hablar de cuerpos? 
¿Existe acá algún cuerpo que conecte sin arde? - No existe tal posibilidad.


domingo, 19 de mayo de 2019

LOBA

Mi imagen fue verte atravesar esas olas, tupidas olas,
Que no era más que todas esas ideas
Que todos esos hombres
Que todos esos dolores
Que todas esas puertas
Que todas las miradas

Vos que supiste confiar en tu sexo
En tu fuerza 
Fuerza que empuja y arrolla
Una fuerza que es ola
Que ahora  pide vencer
Y te resistes pero sabes que vas a ceder
Que ese desprender es necesario
Que ese deseo es pecado



Vos supiste fundirte en la bruma de la ola
Manejarla con firmeza
Vos loba
Que supiste ser una con el mar
Que emergiste entre tanto caracol y tanta arena
Del fondo del oscuro mar
Vos loba

domingo, 14 de abril de 2019

Reflexiones de fernet

Hoy domingo, hoy catorce, hoy que sentí mucho, hoy que se me desprendió la energía del cuerpo y me sentí flotar, me sentí impulsar por un algo que no era yo, por una energía avasallante, revolucionaria, y me moví corporalmente y con el cuerpo fue el alma, y la mente. Y me encontré en un lugar flotar, en un lugar liviano dejarme ser. En un lugar que era nuevo pero que supe que era el mío. En un lugar abrazado de risas y canciones. De un energía que mutaba con los cuerpos, que danzaba con el ritmo propio de la carne, que renacía en colores. Y yo espectadora privilegia de ese concierto de amor y esperanza. 

Siempre intentado buscar o recordar que es la esencia que me une a Alfonsina, que es eso que tenemos en común, cual es la energía que tanto apega y resuena, que se siente compañera. Que de todo esto que siento es verdadero y como llevarlo a una forma, tangible, terrenal, humana. Y ayer en una conversación de bar, entre humo y birra, hablando con otro que en realidad era yo, me lo dije y me escuche, llegue a sentir y saber llamar a eso que me une tanto con Alfonsina. Con eso que la hace tan mía. Tan llena de vida. Y fue y es su último poema, que para mí fue el primero, el que me acerco a ella, pude sentir al leer esas líneas, el dolor que ella sintió, el desgarro de un amor y un dolor carnal que solo lo puede acabar lo poético de la muerte. Lo poético del mar. Lo poético de tomar el poder de acabarlo todo.
Yo vi, te vi, en esa representación del mar que muchos dicen saber con sonrisas llenas de ficticio interés, desapegado interés, vi como te dejaron morir en la idea del amor romántico y yo supe que no eras esa, que no éramos eso.


sábado, 29 de septiembre de 2018

BALBUCEO


Cada sábado leo un cuento, El río, un cuento de Julio Cortázar, que está en el libro Final del juego, cada sábado lo leo como un ritual, como una unión, como una forma de ratificar mi favoritismo por ese cuento, por esas palabras perfectamente ordenadas. Nunca me di cuenta, después de infinitos sábados de haberlo leído de lo que me quería decir, o por lo menos lo que yo interpreto. Encontré una conexión alarmante, que me asusta a niveles inesperados, (asustar, que palabra..)
El darse cuenta tarde, el olvido del otro, la vista fija en el propio ombligo, eso es ese cuento, para mi hoy, es una cachetada de realidad. 
Uno que tanto empeño pone en resguardarse, en cuidar cada palabra, cada movimiento, cada sentimiento para no salir herido, lo único que uno logra con eso es lastimar al otro, lastimar a la persona de la cual te queres resguardar y a la que amas con todas tus fuerzas, es llevar al otro al limite. Para darnos cuenta tarde de lo que el otro era en nosotros. 
El orgullo que envenena y que corroe, la mascara que supimos escudo de todo. 
Amar sin miedo, amar sin temer al final, ser entrega.
Que sentido tiene el cuidado en el durante, si después el sufrimiento se eleva, porque el dolor se duplica, es el dolor de lo perdido mas el dolor de no haberse permitido, ser feliz, sin prejuicio y sin mesura.

Yo que me creía tan abierta y sin miedo a nada, termine presa de mi miedo a querer, a querer tanto que me exceda los mundos, termine siendo presa del miedo a lo desconocido, por fuera de esos mundos, mis mundos. A veces hay que dejar de ser soberano. 

jueves, 27 de septiembre de 2018

Constelaciones


La constelación de lunares en tu cara. La templanza con la que haces las cosas. 
Lo apasionado que sos con lo que te mueve. 
Lo que dicen tus ojos siempre. 
La forma con la que jugas con la lapicera, las gomas, los borratintas, o todo lo que tenes al alcance de la mano. 
La mancha de nacimiento del brazo. 
La forma en la que ves la vida, sin sentirte de prestado. 
Como te sonrojas cuando te reis mucho. 
Tu olor. 
Como me miras, como yo me pongo cuando me miras. 
La capacidad de desarmarme y rearmarme. 
La guitarra. 
Tu voz. 
Tu música, mi música. 
Darnos cuenta de lo diferentes que somos. Reírnos de eso muchísimo. 
Tus silencios, nunca disfrute tanto algo como tus silencios. 
Tu mirada perdida y tu cabeza andando a mil, a dos mil, pensando algo que nadie más piensa, dándole valor y entidad a cosas que nadie ve. 
Desnudarme despacio con amor, con paciencia. 
Enseñarme a sentir, a acariciar, a esperar.
Porque mejoraste lo peor de mí, porque sos esas ganas de abrazar que nunca sentí, porque te quiero siempre y todos los días. Porque me hiciste sentir, así de ridículo como suena, porque sentí, descubrí partes del cuerpo que antes no sabía que existían cuando te vi. 
Lo sentí en todo el cuerpo, en todos mis mundos, todas mis Micaelas.
Nunca imagine la fobia a tanto espacio, yo que siempre fui reacia a la proximidad por miedo a sofocarme, recién ahora vengo a enterarme del terror a la intemperie.
Nunca me sentí tan atraída por un mundo ajeno al mío, quiero ver como miran tus ojos.

viernes, 23 de marzo de 2018

Ocho de Marzo de 2018


Entre glitter, brillantina y strass, nos maquillamos con mis amigas, entre puchos y cervezas para salir a las calles, para salir a luchar por la igualdad, por nuestros derechos. 
Hoy mis amigas me empujaron a una lucha que empezó hace mas de 30 años y de la que hoy desde mi lugar humilde soy parte.
Hacerlo con ellas fue un regalo hermoso, me sentí poderosa, me sentí segura. Mujeres como mis amigas van a lograr el cambio, lo se. Mujeres convincentes, con argumentos, decididas. Que hermoso que es crecer con ellas codo a codo. Esperándonos en ese crecimiento. Son la mano que empuja, son el peso que falta, son ese colectivo a las cuatro de la madrugada que pasa para salvarte, son el menos veinte en la sube. 

Espero y deseo que todas tengan las amigas que me tocaron a mi, que elegí algún día entre pijamas partys y pasos de baile y que hoy volvería a elegir una y mil veces mas. 
Micaela.

domingo, 2 de abril de 2017

Puf, todo al suelo.


Nadie puede dudar de que las cosas recaen,
un señor se enferma y de golpe un miércoles recae
un lápiz en la mesa recae seguido
las mujeres, cómo recaen
teóricamente a nada o a nadie se le ocurriría recaer
pero lo mismo está sujeto
sobre todo porque recae sin conciencia
recae como si nunca antes
un jazmín para dar un ejemplo perfumado
a esa blancura
¿de dónde le viene su penosa amistad con el amarillo?
el mero permanecer ya es recaída
es jazmín entonces
y no hablemos de las palabras
esas recayentes deplorables
y de los buñuelos fríos que son la recaída clavada
contra lo que pasa, se impone pacientemente la rehabilitación
en lo más recaído hay siempre algo que pugna por rehabilitarse
en el hongo pisoteado, en el reloj sin cuerda
en los poemas de Pérez, en Pérez
todo recayente tiene ya en sí un rehabilitante
pero el problema, para nosotros lo que pensamos nuestra vida
es confuso y casi infinito
un caracol segrega y una nube aspira
seguramente recaerán
pero una compensación ajena a ellos los rehabilita
los hace treparse poco a poco a lo mejor de si mismos
antes de la recaída inevitable

pero nosotros tía ¿cómo haremos?
¿cómo nos daremos cuenta de que hemos recaído
si por la mañana estamos tan bien
tan café con leche
y no podemos medir hasta donde hemos recaído en el sueño
o en la ducha
y si sospechamos lo recadente de nuestro estado
¿cómo nos rehabilitaremos?
hay quienes recaen al llegar a la cima de una montaña
al terminar su obra maestra
al afeitarse sin un solo tajito
no toda recaída va de arriba abajo
porque arriba y abajo no quieren decir gran cosa
cuando ya no se sabe donde se está

probablemente Icaro creía tocar el cielo
cuando se hundió en el mar eponimo y
dios te libre de una zambullida tan mal preparada
tía ¿cómo nos rehabilitaremos?
hay quien ha sostenido que la rehabilitación
sólo es posible alterándose
pero olvidó que toda recaída es una desalteración
una vuelta al barro de la culpa
en efecto!
somos lo más que somos porque nos alteramos
salimos del barro en busca de la felicidad
y la conciencia y los pies limpios
un recayente es entonces un desalterante
de donde se sigue que
nadie se rehabilita sin alterarse
pretender la rehabilitación alterandose es una triste redundancia
nuestra condición es la recaída y la desalteración
y a mi me parece que un recayente debería rehabilitarse de otra manera
que por lo demás ignoro
No solamente ignoro eso
sino que jamás he sabido en qué momento
mi tía o yo recaemos
¿cómo rehabilitarnos entonces si a lo mejor no hemos recaído todavía?
y la rehabilitación nos encuentra ya rehabilitados
Tía, no será esa la respuesta ahora que lo pienso...
Hagamos una cosa:
Usted se rehabilita y yo la observo
varios días seguidos
digamos, una rehabilitación continua
usted está todo el tiempo rehabilitándose y yo la observo
o al revés si prefiere
pero a mí me gustaría que empezara usted
porque soy modesto y buen observador
de esa manera si yo recaigo en los intervalos de mi rehabilitación
mientras usted no le da tiempo a la recaída
y se rehabilita como en un cine continuado
al cabo poco nuestra diferencia será enorme
Usted estará tan por encima que dará gusto
entonces yo sabré que el sistema ha funcionado
y empezaré a rehabilitarme furiosamente
pondré el despertador a las tres de la mañana
suspenderé mi vida conyugal
y las demás recaídas que conozco
para que, sólo queden las que no conozco
y a lo mejor poco a poco un día estaremos otra vez juntos tía
y será tan hermoso decir...
ahora nos vamos al centro y nos compramos un helado
el mío todo de frutilla
y el de usted con chocolate y un bizcochito
.

Domingo

2 de abril, 2017. Es domingo. Ultimo dia de la semana, o el comienzo de una nueva, segun de que lado quieras verlo. Nunca fui de las que dramatizan los domingos, siempre me parecio un dia mas, el dia menos productivo de la semana, pero en fin, un dia mas. Hoy le doy otra connotacion, hoy no puede ser mas domingo.
Me desperte a las tres de la tarde, sin querer despertarme, me di cuenta que llovia, que estaba nublado y que tenia un pila de obligaciones que me llamaban desde la mesa. Sin ganas de me levanto, me baño, me baño mucho, me baño largo, me baño bailando, me baño cantando, el agua me pega en la cara. Al final no es tan malo que hoy sea domingo. Salgo de la ducha me cambio, no me pongo pijama para confundir un poco al dia, acomodo mi pieza, levanto la ropa del dia anterior, tiendo la cama, me pongo perfume. Voy a la cocina, pongo la pava en el agua, abriendo la llave de paso claro, ya que tengo todas las canillas rotas, me pierden infinita cantidad de agua, ya es tan agobiante que tengo que cerrar la canilla de paso central. 
¿Arreglarlas? Parece que nunca encuentro el tiempo ni el momento. Pongo la pava arriba del fuego, si si, dije fuego, volvi a tener gas. Voy a buscar la yerba para ponerle al mate, hay muy poca, me quedo mirando el tarro por unos minutos tratando de calcular mentalmente si al menos me va a alcanzar para llenarlo una sola vez. Pienso que si, agarro el mate lo lleno. Efectivamente me alcanzo, es mas, me sobra para medio mas. Vuelvo al comedor, agarro un papel, un lapiz y anoto: Comprar yerba.
Espero al lado de la cocina a que el agua se caliente, me gusta mirar la pava y creer que la pongo nerviosa, que mi presencia la incomoda (ya lo se, es una pava, nunca podria ejercer algun efecto sobre ella, pero me gusta pensar que si). Cuando considero que espere bastante agarro el mate le pongo agua para probarla, ya estaba. Me voy con todo a la mesa. Me siento. Pienso que no fui al supermercado que no tengo que comer. Agarro de nuevo la lista y anoto: Comprar galletitas. 
Vuelvo al cuarto, agarro la computadora, la pongo arriba de la mesa, la prendo. Me pongo a leer cosas de la facultad, hago anotaciones, subrayo (me encanta subrayar), escribo, borro, redacto, leo, tomo un mate, tomo otro, sigo leyendo. Me vibra el celular.
Me vibra dos veces el celular.
No lo quiero mirar, pero sin querer lo miro, una luz verde prende y apaga. No es la luz de los mensajes, no es el color de whatsapp, es el color del chat de messenger. Me quedo mirando la pantalla del celular en negro desde lejos, quiero agarrarlo pero a la vez no quiero. Se quien esta del otro lado de esa luz verde que titila insitandome a que la vea. 
Por fin me decido a agarrar el celular, y no me confundo, era el. 
En ese momento me arrepiento de haber salido el viernes, me arrepiento de haber tomado de mas, me arrepiento de haberle escrito. Para. ¿Me arrepiento?
Leo la respuesta rapido pienso algo, PUM le respondo. Sin pensar, como siempre. 
Llamo a una amiga le cuento lo que paso entre nerviosa, asustada y emocionada. Para. ¿Dije emocionada? cierto, es domingo, tengo permitio exagerar mis sentimientos. Para. ¿Los estoy exagerando? Decido dejar de mentirme, PUM le contesto de nuevo, sin pensar.
Una cosa lleva a la otra me abro, a medias pero me abro. Espero una respuesta.
Escribiendo
Escribiendo
Escribiendo
Escribiendo
Dejo el celular en la mesa, junto la computadora, el mate, la pava, la lista del supermercado, las lapiceras. Me siento.
Escribiendo
Me llega un audio. ¿Un audio? Si, si, un audio.
Un audio, supone escuchar una voz del otro lado. Lo que me lleva a la persona, asi sin escala, es una voz, es su voz que me esta diciendo algo. Pongo play, lo escucho, no lo entiendo, debo ser yo o escucho un pitido. Lo vuelvo a escuchar. Era yo. Voy a la pieza a acostarme, para que los odios me dejen de pitar. De repente, otro audio, y otro. Dos audios mas que escuchar, con el anterior son tres. Tres audios. Tres voces. Me siento. Pongo play.
Los termino de escuchar y la situacion se vuelve mas confusa que antes. Entiendo que le tengo que responder y lo que es peor con un audio. Todos los que me conocen saben que no se me da bien esto de hablar, me enredo, me pongo nerviosa, me rio en espacios donde no hay que reirse, respiro fuerte, no respiro, hablo conmigo en el medio, es todo muy confuso. 
Pienso que voy a decir mientras este apretando el boton de grabar, lo repaso una vez, dos veces, ya estoy lista.
Apreto el boton de grabar, un segundo, dos segundos, tres segundo, respiro, cuatro segundos, no se que decir. Me rio. Me trabo. Me digo que soy tonta. Quince segundos, dieciseis. Trato de empezar una idea cuando me doy cuenta van cincuenta segundos. Lo corto con la excusa de que en el proximo si voy a decir algo concreto. Lo juro.
Voy de nuevo, boton de grabar. Un segundo, dos segundos, me vuelvo a sentir estupida, siento que estoy dejando un mensaje para ningun receptor, no hay nadie del otro lado, soy yo, hablandole a la pantalla de mi celular, pidiendole a la pantalla de mi celular que me quiera escuchar, me siento estupida. Mando el segundo audio.
Pienso que no fui clara, intento con un tercero. Creo que se entendio lo que quise decir. Creo que dije que yo era mala, y despues entre risas aclare que no tanto. No se, esperemos que no haya dicho eso. Termino de mandar los audios y pienso que ahora somos mi celular y yo. Esperar. Uy con lo que odio esperar, es justo lo que tengo que hacer ahora. ¿Esperar cuanto? ¿diez minutos, media hora? 
Ya van 55 minutos. Y no hay respuesta. Y es ahi cuando entiendo que estoy despersonificada. Que solo soy una voz en un celular. Una luz que no deja de titilar. Una notificacion mas que ignorar. Pienso. No puedo dejar de pensar. 

Y ya van 58 minutos. 

domingo, 22 de mayo de 2016

Micaela

No me gusta dormir con medias. Me cuesta levantarme temprano. Me duermo muy tarde. No me gustan los abrazos. Me como las uñas. Nunca limpio los lentes. No me gusta el chocolate. Vivo con el celular en la mano. Me gusta mirarme mucho al espejo. No salgo con el pelo mojado. Fumo cuando tomo cerveza. Me gustan los caramelos. Me pongo nerviosa muy facil. Me rio cuando me pongo nerviosa. Hablo sin pensar. Me gusta demostrar amor por Whatsapp. Me gustan las cremas. Me gusta cocinar. Odio los anillos. Odio que la gente haga ruido mientras como. Ronco. Odio que  ronquen. No me gustan los perros. Menos los gatos. Me gusta el color gris. No me gusta que alguien tenga lo mismo que yo. Me gusta estrenar la ropa el mismo dia que la compro. Me gustan los olores. No se dividir numeros de dos cifras. Me gusta pintar. Me gusta morder la punta de la lapicera. Me gusta escuchar musicas con auriculares. Me gusta no molestar. Me gusta que no me molesten. Me deprimen los globos desinflados. Me deprime el saludo general. Me gusta cumplir años. Mas me gustan los regalos. Me gusta el color amarillo. Odio el color violeta. Me gusta reirme. No me gusta hablar con gente nueva. Me gusta sentir el frio en los cachetes y en la nariz. Odio usar medias. No me gustan las rosas. Me gusta cantar. Me gusta mirar a alguien tocar la guitarra. Me gusta leer en voz alta. No me gusta repetir mucho la ropa. Me gusta sacarme selfies y nunca subirlas. Me gustan las cosquillas en la espalda. No me gustan las cosquillas en los pies. Todo me da cosquillas. No me gustan las tortas. Me gusta manejar.

sábado, 14 de mayo de 2016

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
                no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
            pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
                    entonces
no te quedes conmigo.

viernes, 11 de diciembre de 2015

STARDUST


I could be staring at somebody new
But suck in my head is a picture of you
You are the thunder i was the rain
I wanna know if ill see you again
I said i love you you said goodbay
Everything changes in the blink of an eye
Its been a while i still carry the flame
I wanna know will i see you again?

El desamor es dramaticamente hermoso


viernes, 4 de diciembre de 2015

A veces
por supuesto
usted sonríe
y no importa lo linda
o lo fea
lo vieja
o lo joven
lo mucho
o lo poco
que usted realmente
sea

sonríe
cual si fuese
una revelación
y su sonrisa anula
todas las anteriores
caducan al instante
sus rostros como máscaras
sus ojos duros
frágiles
como espejos en óvalo
su boca de morder
su mentón de capricho
sus pómulos fragantes
sus párpados
su miedo

sonríe
y usted nace
asume el mundo
mira
sin mirar
indefensa
desnuda
transparente

y a lo mejor
si la sonrisa viene
de muy
de muy adentro
usted puede llorar
sencillamente
sin desgarrarse
sin deseperarse
sin convocar la muerte
ni sentirse vacía

llorar
sólo llorar

entonces su sonrisa
si todavia existe
se vuelve un arco iris.

Mario.

No vale la pena vivir sin combatirse


jueves, 16 de julio de 2015

Confiar en otras manos

Quiero olvidar que vivo; llévame a donde sea;
Enredame en tu alma; la aurora centellea.
Tómame entre tus manos como blanco capullo
Y muéstrame a los dioses con gloria y con orgullo.
¡Llévame! Esta la noche muy negra y muy sombría;
La muerte por los mundos anda de cacería.
Hazme olvidar lo mucho que me pesa en los hombros
Esta carga pesada de pesados escombros.
¡Libertame! En tus manos yo quiero pesar menos
De los pesen - luces - los pensamientos buenos.
Liviana mas que el aire, mas que el aire liviana;
Como globo de aromas que asciende en la mañana.



miércoles, 15 de julio de 2015

Skins

¿Sabes que es lo mas doloroso de tener el corazón roto?

No recordar como te sentías antes de eso.
 Hay que intentar mantener ese sentimiento.
 Porque si se va, nunca lo recuperaras